Los radiadores murales de acero para calefacción hidrónica son unidades terminales de transferencia térmica de alta ingeniería, diseñados estructuralmente para climatizar espacios residenciales y comerciales mediante un circuito cerrado de agua caliente. Su función técnica principal es emitir calor al ambiente combinando de forma eficiente dos principios físicos: la radiación directa desde sus paneles frontales de acero y la convección natural generada por aletas difusoras internas soldadas en los canales de circulación de agua.
De acuerdo con su configuración y potencia térmica, estos radiadores se clasifican de la siguiente manera:
-
Radiadores Simples (Tipo 11): Compuestos por un único panel frontal por donde circula el agua y una sola etapa de aletas de convección en su cara posterior. Poseen un perfil ultra-delgado de mínimo espesor, ideal para pasillos, zonas de alto tránsito o habitaciones pequeñas donde el espacio físico en los muros es reducido y la demanda térmica es moderada.
-
Radiadores Dobles (Tipo 22): Estructurados de forma monolítica con dos paneles de acero paralelos (frontal y posterior) y dos etapas internas de aletas convectoras corrugadas. Esta configuración duplica la superficie de contacto con el aire, maximizando drásticamente la potencia calórica y el caudal de aire templado por convección sin necesidad de duplicar el ancho o la altura del radiador en el muro. Es la solución estándar para salas de estar, comedores y áreas amplias.
Fabricados con planchas de acero laminado en frío de alta calidad y sometidos a tratamientos de desengrase, fosfatado y un acabado final con pintura epóxica horneada a alta temperatura, estos radiadores ofrecen una total resistencia a la corrosión y al envejecimiento. Su diseño interior minimiza el volumen de agua requerido, lo que otorga una baja inercia térmica; esto permite que el sistema responda con extrema rapidez a los comandos del termostato, optimizando el consumo de combustible de la caldera.
En la Provincia de Chiloé, representan el componente final indispensable para optimizar el rendimiento térmico de calderas a leña, pellets o gas en Castro y todo el archipiélago. Al fijarse rígidamente a los muros mediante soportes de alta carga, resisten perfectamente los ciclos de dilatación continua provocados por el agua caliente (hasta 90°C) y protegen la vivienda frente a la humedad extrema y las severas temperaturas del invierno chilote, entregando un calor homogéneo, silencioso y confortable.